¿Por qué discriminar la locura?
¿acaso la lluvia no es la esquizofrenia del agua?
Bajo del vientre-noria de la vida
siempre se encuentra un nacimiento nuevo
celeste como ayer
rojizo como ayer
tan igual que el ayer de aquel ayer
…y tan distinto.
Las figuras amorfas
de lo ajeno
tienden a ensabanarse en los rincones
como las risas-niñas jugando al escondite
como el aliento detenido
en el asombro
como la gota vieja
de no-sé-que-recuerdos
que seca su indolencia en lagrimales.
Quizás
es que los cuellos se anquilosan
cuando olvidamos los graciosos giros
a la espalda
para mirar con terquedad al frente.
Quizás nacimos ciegos
y la vida jamás lo ha confesado…
Quizás un sortilegio entre los ojos
ha puesto un velo gris en los azules.
¿Quién lo sabe?
Al final cada sueño despertado
y cada despertar dentro de un sueño
solo es un pobre aliento
detenido.