El amor: esa planta carnívora…
Te acordarás de mi cuando me vaya
cuando cierre a mi espalda las tranqueras
y se vuelvan al mar todas las fieras
que esculpiste en la arena de mi playa.
Te acordarás, lo sé. Lo tengo claro.
Pero no hay marcha atrás. Todas tus farsas
requieren del neón de las comparsas
y no de la luz simple de mi faro.
Te acordarás cuando me vaya. Entonces
se quebrará el escudo de tus bronces
y te hallarás tan sólo, tan vacío,
que no te han de bastar las bocas nuevas
para olvidar mi boca. Cuando lluevas,
lloverás con mi nombre y con tu frío…