|
Primer presidente del Alero Quichua Santiagueño -nativo del departamento Figueroa, provincia de Santiago del Estero- fue un poeta autodidacta, guitarrero y cantor. Un apasionado de la tradición espiritual de su tierra, de su historia y de las costumbres de su gente, buceaba permanentemente en sus raíces. Estudioso de la lengua autóctona, se constituyó en una autoridad tanto en ese medio como en su trabajo -Policía Provincial, Tribunales- donde muchas veces tuvo que actuar como intérprete del quichua. Su obra en aporte a la cultura santiagueña y al quichua en especial, ha merecido el reconocimiento de la comunidad y se refleja en la calle que hoy lleva su nombre en el Barrio Sarmiento. Su voz grave, de buen timbre, quedó registrada en las grabaciones del Alero Quichua, con cuentos y recitados de estrofas del Martín Fierro, obra que había comenzado a traducir cuando la enfermedad lo postró impidiéndole concluir su obra. Nueve de sus composiciones poéticas se encuentran reunidas en Para Yaku (agua de Lluvia) -publicado en 1969-, primer libro de versos en quichua aparecido en el país con traducción al castellano. Ha participado en las Grabaciones de los Discos documentales de Alero Quichua como cuentista en quichua, y la labor que le cupo en las audiciones radiales, las desarrolló hasta unos días antes de su fallecimiento en el año 1977.
|