He escuchado el llanto de la hierba y no pude evitarlo.

| Poeta, traductora (habla siete idiomas) y periodista, nació en Beirut (1970). Entre las poetas contemporáneas libanesas es la que más destaca por las razones que encontrarán aquí al leer sus poemas. |
|
Me arrellanaré sobre tu cama
La tierra se colapsa sobre mí
Penetras mi cabeza Traducción de Rafael Patiño Góez |
|
Cuando tus ojos se encuentran con mi soledad
Cuando mi soledad se encuentra con tus ojos
Cuando tus ojos y mi soledad se encuentran
Tierna como la viña que madura el sol Traducción de Joumana Haddad |
|
1
¿Quién eres extranjera?
Cómo puede reposar tu soledad al fondo del corazón 2
¿Quién eres tú, extraño recuerdo a la caricia,
Tu carne ávida se sacia en su deseo
Y una gota de tu desnudez basta 3
No te engendró un árbol,
Tus puertas están cerradas
Tu cabeza 4
Tu cielo, que permanece alto,
Di cómo tu imaginario guarda la esencia,
¡Cómo puede tener para cada salida del sol 5
Te pierdes en tu noche
Extranjera tú eres 6
Tu país es esta noche ardiente
Tus brazos ebrios bailan al borde de la presencia
Tu país no tiene nombre,
Tu alma, cada vez que se acerca el instante de llegada 7
Tú llevas tu soledad que corre en las llanuras
¿Dónde apoyas tu estrella cuando las tinieblas te tocan, 8
Tu palidez te guarda, extranjera en desorden Las tristezas no son tu manantial.
Tampoco son el estuario, 9 ¿Extranjera, alma mía, quién eres?
Se te toma por la rebelde,
Lo que se toma por rechazo Y el exceso de las máscaras borra tu rostro. (Traducido por José Luis Reina Palazon) |
|
-Tus ojos han tejido una luz extraña en mi mirada.
-Tú y yo, vuelo de gritos.
-¿Cómo llegar? Tú tienes el cuerpo numeroso de la ilusión.
-Mujer tengo sed, viértete. Lo aprenderé.
-¿Y me harás tuya, bandido? Traducido por José Luís Reina Palazon |
|
Hombre y mujer fui concebida bajo la sombra de la luna,
Y para colmar el vacío de mi otra esencia Extranjera crecí y ninguno cosechó mi trigo.
Diseñé mi vida en una hoja blanca,
No solo estuve en el tiempo o fuera de él
Pedí a los magos que cuidaran de mí,
Cubrieron mi cuerpo de amuletos,
Y desde aquel día me voy
El deseo es mi camino y la tormenta mi compás.
Durante el día mi risa es de los otros no me alcanza. Traducido por Joumana Haddad |