He escuchado el llanto de la hierba y no pude evitarlo.

Elvio Romero Nació en Yegros, el 12 de diciembre 1926. Se incorporó a la vida literaria de Asunción siendo muy joven y compartió tertulias con Josefina Plá, Hérib Campos Cervera, Óscar Ferreiro, José Antonio Bilbao y otros altos exponentes de las letras paraguayas de entonces. En 1947 tuvo que exiliarse a la Argentina. Primeramente vivió en Presidencia Roque Sáenz Peña (Chaco), y por su casa pasaron camino del exilio, figuras como José Asunción Flores, Herminio Giménez, los hermanos Larramendia, y muchos otros. Posteriormente se instaló en Buenos Aires y desde entonces su voz ( testimonio poético de las vicisitudes y los padecimientos de su país) se dio a conocer en la América Latina.
Falleció en Buenos Aires el 19 de mayo de 2004 |
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No sé a veces qué somos, si ya cada
Si tu cara es latido o si semilla,
Tanto llevamos un color de tierra
Tanto de tierra somos, tanto enciende
Si te embisto, tal vez ya sólo embisto
De tierra somos. Ya la tierra muerde,
No sé si por tu piel se transfigura
Si varón o mujer, no sé; si en vano |
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Lacú, cara de miel, cabello cano,
Trabaja en palos. Y al tallarlos tanto,
Modela efigies rojas de madera,
Cuando está airado, talla entre avatares,
Tales son sus desvelos; Son tan fijos
Lacú mira el vivir, sigue a la gente,
De allí que cuando miran los vecinos
Para probar mejor lo que origina
Si labra un santo, firme y despiadado
Y si es santa, despierto en nuevo brío,
Y tanto se parece a sus criaturas
Trabaja en palos. Y al tallarlos tanto |
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Esta noche, en el sur
Soy como tú,
Tengo la sangre hirviendo
Esta noche, en el Sur,
Te vi ayer en el Norte;
Esta noche, en el Sur,
Soy como tú,
Conservo el sortilegio
De piel morena, oscura, |
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